Muy interesante esta forma de escritura en la nevera, críptica, misteriosa, rayante, con muchas interpretaciones... que te engancha, te coge y no te suelta... adictiva.
Es contradictoria y complementaria. Las piezas te permiten combinaciones infinitas, pero están las palabras que están y no otras. Las miro y las imagino, las rumio hasta que veo un sentido, una línea, y la ordeno. Cada vez que releo lo que voy construyendo línea a línea me gusta más. Sólo escribo por la mañana, con el café preparándose en la cafetera, o ya en la taza.
Volar, soñar, cambiar, mejorar, disfrutar con lo que tienes, soñar.............todo eso y mucho más me dicen tus tres frases en la nevera ¡Me encanta como escribes!
4 comentarios:
Muy interesante esta forma de escritura en la nevera, críptica, misteriosa, rayante, con muchas interpretaciones... que te engancha, te coge y no te suelta... adictiva.
Es contradictoria y complementaria. Las piezas te permiten combinaciones infinitas, pero están las palabras que están y no otras. Las miro y las imagino, las rumio hasta que veo un sentido, una línea, y la ordeno. Cada vez que releo lo que voy construyendo línea a línea me gusta más. Sólo escribo por la mañana, con el café preparándose en la cafetera, o ya en la taza.
Volar, soñar, cambiar, mejorar, disfrutar con lo que tienes, soñar.............todo eso y mucho más me dicen tus tres frases en la nevera ¡Me encanta como escribes!
Y la poesía crece en la nevera:
Hay oscuridad en el río
Pero allá seduzco primavera sin dolor.
Desnudemos el nido sin odio
Fuera el reloj sobre nosotros,
disfrutemos el camino
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